
En un verano plagado de lluvias, tormentas y cielos en histéricos cambios de clima variando permanentemente de humores, paisajes y colores, uno de los momentos que marcaría mi vida para siempre hace su acto de entrada en este escenario, no se trataba solo de una banda, no se trataba solo de música, se trataba de Led Zeppelin, y su mensaje, sonido y potencia que fue banda sonora de mis mejores momentos en aquellos días, sus letras fácilmente podían describir mis ánimos tales como emoción, pánico, amor y deseo, sus canciones rápidamente captaron mi atención por su sencillez y fuerza, hasta ese momento jamás había escuchado a una banda que haga cosas tan increíbles con semejante nivel de simpleza, basándose solo en fórmulas tan elementales y hablando sobre instintos y necesidades tan elementales. Led Zeppelin tomó la raíz de la música negra norteamericana para llevarla a extremos de brutalidad insospechados, a su vez tomaron lo mejor del rock n roll para hacerlo más agudo y poderoso, también explotaron con afán la cultura europea, desde su folklore hasta sus mitos y leyendas. Tal parece que así estaba germinándose el inmortal engendro del Heavy Metal, engendro que finalmente nutrirían y agigantarían bandas como Black Sabbath o Deep Purple.
Led Zeppelin también es famoso por su poesía, que iba desde las emociones más gráficas e intensas, hasta relatos y poemas de misterio y surrealismo, exactamente no se si con esto Jimmy Page trataba de tomarnos el pelo o simplemente entretenernos un poco con su fascinación por las leyendas paganas y el ocultismo, lo que si es seguro es que había algo muy especial en Led Zeppelin, algo que no es fácil describir en simples palabras, algo que simplemente hay que sentarse a oír y visualizar en la cabeza.


Led Zeppelin no habrá sido ni es la banda más elocuente o poética al momento de referirse a las obras de Tolkien, es más, algunas de estas letras carecen de sentido y otras parecen ser tan solo un simple jugueteo de nombres tomados al azar, pese a todo, son Led Zeppelin quienes supieron incluir a la literatura de Tolkien como uno de los aliados más afines al mundo del Rock y el Heavy Metal, dejando estos registros inmortalizados en canciones como “Misty Mountain Hop” o “Ramble On”. Pero si se trata de citar a los mejores y más finos ejemplos de Led Zeppelin en su tributo a la tierra media sobre la que escribió Tolkien, tenemos la invencible perfección de “Over The Hills And Far Away” y uno de los más inolvidables temas del disco Led Zeppelin IV: “The Battle Of Evermore”.
Ahora damas y caballeros, los invito a escuchar las dulces notas de esta música para cerrar los ojos y por un instante dejarse llevar a algún rincón perdido de su infancia, donde el poder de su imaginación no encontraba dificultad o vergüenza en creer en fantásticas obras de ciencia y ficción, claro que actualmente en nuestro trajín de este mundo adulto, seguramente más de una vez ya nos cruzamos con enanos, hechiceros, ogros y bellas princesas.